martes, 6 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -VI-

Si perdemos la memoria, ¿qué nos queda?
Veo todo borroso o más bien  líneas que desaparecen, las siento como si fueran muertos vivientes en la noche de las ánimas  corriendo hacia sus tumbas, porque la campana del camposanto acaba de tocar a retirada. Figuras que pierden su volumen a dentelladas, que huyen enmascaradas  a los ojos de los viandantes entre un silencio sepulcral.
 Estos cuadros sin título, realizados con la técnica de pastel, grafito, papel y collage, nos recuerdan también a cuadros míticos como “La libertad guiando al pueblo” de Delacroix, donde adquiriría  el cerebro la guía de nuestra vida, o “La balsa de la Medusa” de Gericault, que sería justo lo contrario, el desastre de la persona ante el desconcierto general en su caminar.
     Si seguimos con las tesis cerebrales, todas estas visiones nos lleva a la pérdida de la memoria, del bagaje cultural que has ido acumulando a lo largo de tu vida, de tus recuerdos, de la imagen de los tuyos…
Es como si el viento huracanado te los arrebatara y te borrara como persona la capacidad de pensar e imaginar… en un intento desesperado de salvarte de “la nada”.
Hace más de 2 000 años, Aristóteles postulaba que nuestros pensamientos requieren de la generación de representaciones internas del mundo exterior; y en ese proceso llegó incluso a distinguir correctamente entre sensación (la imagen que el mundo proyecta sobre nuestras retinas, por ejemplo) y percepción (la interpretación que damos a ese estímulo visual) y cómo esta interpretación llevará finalmente al reconocimiento de los elementos presentes en esa imagen, al recuerdo de todo lo que hemos aprendido relacionado con ellos y, llegado el caso, a la formación de nuevas memorias. Pese a tanta clarividencia, creía que el corazón y no el cerebro era la sede de todas las sensaciones, pasiones e inteligencia. Hay que destacar pues, la estructura dinámica de los distintos circuitos cerebrales y su papel en el aprendizaje y la memoria.
En la peli de Amenábar “Los otros” descubrimos que todo lo que parece pertenecer al feudo de los vivos, es en realidad el reino de los muertos y que todo lo que los personajes ven como apariciones o fantasmas son manifestaciones o puntos de contacto con el mundo de los vivos. La protagonista vive en una falsa verdad alimentada solamente por lo que quiere creer:  que sus hijos están vivos y que ella no los mató. Así que todo lo que confirme su creencia y apacigüe sus emociones será cierto, mientras que lo que amenace su estabilidad emocional y convicciones, por fuerza habrá de ser falso.
Si os habéis dado cuenta, la neurociencia vive un momento crucial con grandes y millonarios proyectos en marcha para simular el funcionamiento del órgano humano más complejo. En este viaje guiado por la computación no hay que olvidar el potencial de las ciencias humanísticas y sociales.
M. A. Delgado sostiene que “lo que los ojos ven y lo que los oídos oyen es lo que la gente cree”. Uno de los retos del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston, es vertebrar el trabajo para ampliar las cualidades humanas desde la memoria y la capacidad de razonamiento a la fuerza física, pasando por todos los sentidos e implantes. Algún día los robots y los humanos se habrán fundido hasta hacerse indistinguibles. ¿Seremos nosotros mismos? Nuestras cabezas y nuestros procesos cognitivos se verán incrementados por las máquinas.
¿Es la hora de robotizar al humano?
¿O de  humanizar al robot?
¡Qué poder tiene el cerebro!
Cualquier roce o presión en su estructura puede producir una visión borrosa aunque tengas unos ojos perfectos, trastornos en el lenguaje aunque tu riqueza de vocabulario sea comparable a la del DRAE, falta de concentración o cambio de carácter y comportamiento, aunque tengas la cabeza perfectamente amueblada.
El médico radiólogo nos avisó de la irritabilidad que acarreaba la toma de corticoides y que había parejas al borde de la separación por la dificultad en la convivencia. Pero yo en ese sentido feliz, más tierna que nunca!! Jijiji…
Y no nos olvidemos del cerebelo que es el órgano que dirige todos los procesos cognitivos y la coordinación de cualquier movimiento. Ese “trocico redondico y arrugado” situado debajo del cerebro que parece que no “pinta” nada.
 Mira, yo  este comportamiento sí que me influye, mi equilibrio se desequilibra cada dos por tres, pareciendo a menudo mi andar y movimientos,  los de una “zombi”.
En estos dos últimos cuadros sin título, es como si la memoria se difuminara y se rompiera a pedazos. No hay continuidad en las imágenes, el viento va despegando y deformando el juego de complicidades e ingenio que habita en nuestro ser, hasta despojarnos de nuestro yo más profundo y humano, de nuestras nostalgias y ganas de seguir o de soñar viajando, aunque a mí esto último no me lo arrebatarán nunca.
Estoy llegando al final de la Muestra de estos pintores, de los cuales dijo Juan Genovés, que también es valenciano:
 “Su pintura es Historia, pero está viva, se sostiene”
Y más adelante proclamó:  “Si Nueva York tiene a Andy Warhol,  Valencia tiene su colectivo artístico de pop-art  con el Equipo Crónica”.
Y a mi final, después de todos los avisos que poco a poco me fue dando mi “coco”, el punto concluyente  fue  la mañana que me levanté y no sabía vestirme, ni comer, ni barrer, ni coser. No sé por qué me dio por probar en esos detalles, cual si fuera Aracne en su atelier de tapices ante la visita de Atenea en “Las Hilanderas”,  o la Ratita Presumida barriendo su casita!! Jajajaja…
Las puertas y paredes se  estrechaban a mi paso, el brazo derecho se me quedaba tras los objetos sin formar parte de mí, y yo deambulaba como alma en pena, por lo que mi ingreso en Urgencias fue inminente y con un tratamiento intenso orientado a los dos tumores cerebrales.
Mientras tanto aquí , ahora,  me he apalancado en un encuadre donde contemplo varias Series a la vez y me temo que solo me moveré cuando nos echen por ser la hora de cierre.
Antes era incapaz de estar un rato seguido sentada, como si los asientos fueran de alfileres, pero ahora podría pasar horas y horas con la mirada en el infinito, pero eso sí, con mi cabeza maquinando a toda velocidad.
Tengo aun tantas cosas que hacer aun!!
Me levanto todos los días antes del amanecer para ver los colores previos rojizos a la salida del sol y los cambios de color del mar  según los reflejos que lo acaricien, los que pueden ir del azul grisáceo al metálico intenso, pasando por toda una gama y variedades, que yo no siendo experta en pinturas, no sabría enumerar pero sí sentir…Hasta que una estela plateada lo sitúa ya en el horizonte de nuestros sueños y delirios.
He ido saltando y mimetizándome con cada una de las pinturas e incluso jugado a adivinar a qué autor pertenecían cada una de las piezas que las componían: Léger, Mondrian, Picasso, Saura, Braque,…. y que los autores las habían dejado aparentemente caer por descuido o pereza, aunque todo pertenece a su idea de mezclar en una combinación crítica y reflexiva el  ayer y el hoy de sus años contemporáneos.
Pero el  juego que más me gusta es meterme en la piel de Buero Vallejo, descender a su “Tragaluz” y observar los pies y piernas que  caminan y no desde un punto estético o erótico, aunque si se tercia…
Sino por captar la energía y libertad en el andar de las personas que pasan, unas con botas, otras con tacones, o con zapatillas de deporte o chanclas…. Qué más da, lo esencial es sentirse que eres independiente,  que haces con tu  tiempo lo que tú decides sin echar mano de nadie….  Como yo también cuando  me sentía la hija del viento.
¡Hija del viento!! Qué bonito me ha quedado…Eh!!
Termino dando una vuelta por todo el recinto, avisan de que es la hora de dar fin, y yo ya llevo muchos datos  memorizados en una síntesis dentro del Programa y esencialmente  los guardados en mi retina.
 Me despido de Rafael y Manolo, el Equipo Crónica y nuestros Andy  Warhol españoles. Siento como si entre nosotros se hubiera trenzado una serie de complicidades  y una corriente de afectos donde hay mucha enjundia vital, teniendo  la percepción de que a partir de ahora ninguno será indiferente al otro.
Y que caminaremos juntos
tejiendo dueños y esperanzas.
                Al ir saliendo, verifico desde una ventana el color verde intenso de los árboles,  el calor y bochorno que amodorra la piel  de los caminantes por las calles inundadas del viento poniente, pero yo tengo siempre el cuerpo frío con varias capas arropándolo,  por lo que no notaré demasiado este cambio repentino de temperatura.
Me voy con la sensación de que al contemplar sus cuadros, se ha  producido  en el interior de mi cerebro una frescura y a la vez unos estallidos de luz,  semejantes al sol intenso de la infancia.
Y me marcho asimismo, evocando para estos herederos del Mare Nostrum, de nuestro azul y luminoso Mediterráneo, el famoso saludo marinero:
“VIENTO LARGO,
MAR  CALMA

Y ESTRELLA CLARA”

sábado, 3 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -V-


“Atención, siempre nos vigilan”
En 1972 hubo unos Encuentros bajo la apariencia de teatrales, en Pamplona, donde se colocaron por diferentes escenarios, lo que dio lugar a risas y enfados del público, esculturas con la técnica de un ninot fallero (muy del gusto de los dos componentes de Crónica, ya que Rafael y Manolo son valencianos). Estas esculturas trajeadas en gris, con bigote y gafas oscuras y a tamaño natural, parecen  casi auténticas en verdad,  personajes reales y sentados, controlando cada uno de tus movimientos y denunciando la falsa libertad que se le quería dar al festival navarro. "Espectador de espectadores”, les denominaron.


Me siento junto a ellos  y los observo, dan miedo.
Cómo pudieron ponerse al servicio del poder y no junto a la gente que se dejaba la piel por unas libertades dentro de una democracia.
Se pretendía así mismo desvelar la cantidad  de policías políticos-sociales que existían en esos momentos de la Dictadura. ¡Sí, esos que siempre estaban en todas las asambleas y manifestaciones de estudiantes, vistiendo de calle  aunque  sus gestos y actitud les traicionaran!
Más tarde, volvieron a repetirlos pero de dos en dos, con lo cual estas “originales figuras” han pasado a la memoria colectiva como una representación viva de lo que fue la falta de libertad de expresión y la gran censura que atenazó a España en esos lúgubres años.
También simularon la técnica del ninot en más pinturas, especialmente las relacionadas con el tema del billar. A mí la que más me impresiona de esta serie, con toda su carga de soledad e inmovilismo, es “El bosque maravilloso”, ambientado con luces y colores propios de la actividad pictórica pero con significado metafórico, donde el azar juega un papel importante en ambas, en el juego y en el creativo arte de pintar, dentro de un desamparo y abandono que hiela el alma.
El azar y el placer son simultáneos al igual que la lucha por la vida y la lucha contra la muerte. ¿Qué es más difícil anímicamente, apostar por la vida o afrontar la muerte previamente con serenidad y autoconfianza?
Atención, antes de tomar esta decisión hay que seguir viajando por lo que falta de ver y lo que se quiere repetir. Cumplir el anhelo de viajar para conocer y acceder a otras culturas. Para reencontrarse consigo mismo, para escudriñar con nuestros propios ojos que el mundo no lo puedes reducir a tu pequeño cubículo, que es grande y rico en matices y diversidades.
Como decía Julia Navarro una noche, allá por el comienzo del milenio:


Viajar es soñar.
No importa dónde ni cómo.
La aventura es salir de la carcasa de la cotidianidad.
Y esto te permite también tu viaje interior.
Todos los lugares tienen una dimensión humana cuando te acercas,
Y los sientes tuyos.
Viajar es salirse de la fila,
perderse por los recovecos aunque no sean los del circuito programado.
San Petersburgo recortada bajo  la primera luz del amanecer,
Abu Simbel bañada bajo el sol implacable de agosto,
 los frescos y acogedores despertares del Pirineo,
la esencia del frio y calor de la España  interior,
o las calles alegres de cualquier ciudad caribeña.
Da lo mismo, lo importante es mirar lo que se tiene delante,
ver, sentir…vivir
Vivir soñando,
viajar con los ojos abiertos.

  Nosotros viajábamos siempre los cuatro juntos y son los recuerdos más maravillosos que conservamos, porque no éramos padres e hijos, sino que tratábamos de formar un buen equipo que sabe organizar y hacer puestas en común.
Y aunque el lienzo al óleo de Rafael y Manolo “La habitación del hotel” nos recordase nostálgicamente a nuestro también querido y admirado Edward Hopper, con su aislamiento social en los grandes páramos desiertos, pensamos y sentimos que las habitaciones las llenábamos de risas, calor y confidencias nocturnas, las que luego tantas veces hemos rememorado.


Cuando ya empezaba la década de los ochenta, intentan recuperar la tensión teórica y cerrar la polémica por la que han venido relajándose  desde el comienzo de la Transición, esa que no convenció a muchos españoles por haber cerrado en un plis-plas las cuatro décadas de la dictadura franquista.
En el 81, Solbes muere y Manolo Valdés continúa con lo que estaban haciendo en esos momentos pero luego se separa de la trama que llevaba el Equipo Crónica para proseguir su itinerario individual con proyectos totalmente diferentes.
Por ejemplo, a  mí me parece maravillosa la “Dama Ibérica” con sus 18 m. de altura, realizada ya, solo, por Valdés y  situada en una rotonda de la Avenida de las Cortes valencianas. Elaborada con 22.000  piezas azules como el Mediterráneo, donde cada una, de 20 cm. en gres cerámico, reproduce a escala el conjunto, obra del también artista Manuel Martín, que trabajó codo a codo con el autor principal y montadas sobre una estructura metálica enorme. Con unos cambios en diferentes azules a lo largo del día según el sol la refleje, que a una le da ganas de llevarse los bocatas de “sobaquillo” muy típicos de la zona levantina e ir tomando  las diversas panorámicas en sus 24 horas. Ja, ja ja,ja…
Sé que en su momento fue también muy cuestionada, pero estéticamente es una joya artística que ahí quedará para que la futuras generaciones no olviden a estos magos del Pop-Art, paisanos suyos. Manolo Valdés la donó a la ciudad como una esfinge egipcia, expresión de su nuevo lenguaje plástico. (El País-13-2-2007)

viernes, 2 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -IV-

“La muerte te mira de frente”

La serie “El Paredón”, trata de varios lienzos acrílicos con características similares entre ellos, ya que en todos aparece la misma fecha, 27 de diciembre, y el día de la semana que corresponde al día en que el régimen franquista realizó los últimos fusilamientos. El Equipo Crónica homenajea así a las últimas víctimas, para que de verdad lo sean.
Fueron cinco, tres del Frente revolucionario antifascista y Patriótica (FRAP) y dos de ETA. Estas ejecuciones en plena agonía del régimen levantó grandes olas de protestas y condenas contra el gobierno español, no solo en Europa, sino internacionalmente.
La pena capital se abolió por fin en el artículo 15 de la Constitución de 1978.
 Todos los cuadros presentan también una iconografía similar: un muro, una paleta de pintura quebrada en el centro, una franja negra en el ángulo superior izquierda y una figura que lleva tapada los ojos con una especie de rectángulo en negro.
Por supuesto que los muros y las figuras estaban elegidas entre la iconografía del arte de vanguardia: Klee, Tapies, Picasso, Delvaux, Chirico… constituyendo la parte documental de la obra. Y en Paredón III mi amado F. Bacon, que tanto me acompañó en la noche de Halloween.
Voy luchando contra el paredón oncológico pero sabes que el paredón al final te alcanzará. ¿Estoy preparada? ¿Estamos preparados?
¿Por qué nadie nos ha enseñado a defendernos ante los grandes retos vitales?
¿Por qué casi nunca se habla de la muerte como algo que a todos nos sucederá?
¿ Por qué a los médicos les cuesta tanto explicarte todo con claridad y la verdad por delante?
Yo llevo siempre mi libretica con mis dudas para que no se me olvide nada, y a veces me dicen
"Empieza con el examen ya a ver si sé todas las respuestas”
Puedo decir que nunca se ha molestado nadie por ello, aunque yo también he intentado echarle gracia y salero.
Últimamente sí que me van diciendo incluso fechas más acertadas aunque siempre jugando con el azar y basándose en el aspecto mío, tanto vistiendo como hablando y sonriendo, sin dejar rendijas al victimismo y a mí por qué.

Cuando en bachiller estudié a fondo dos obras de Calderón de la Barca, ”La vida es sueño” y “El gran Teatro del Mundo” me impresionaron muchísimo, porque te plantea cuál es la vida real, la del sueño o cuando va a palacio Segismundo como rey.
¿Y cuál es la verdadera, la que representas en el teatro o cuando te despojas de los atavíos de tu personaje en el escenario?
Tenemos, quienes vivimos,
una vida que es vivida
y otra vida que es pensada,
y la única en que existimos
es la que está dividida
entre la cierta y la errada.
Fernando Pessoa
Ante ella, ante la muerte, hay que estar al tanto no solo la persona que se va, sino también los que se quedan.
Es tan duro seguir día día sin ellos, a los que tanto has querido!!
Recuperar el brillo de la sensualidad y sensibilidad inherentes a aquello que es corpóreo!!
La muerte es un desafío singular que no todo el mundo puede superar sin que se les queden girones de su alma en el camino.
Juan José Millas escribe en una de sus columnas:
”Vivimos simultáneamente entre el útero de nuestra madre y en el ataúd. Estamos vivos y muertos a la vez y somos felices o y desdichados de forma simultánea también, pero esto nos crea una angustia de tal magnitud que nos inventamos que “la parca” igual no existe para nosotros y se mantiene en la sombra como si no hubiera mañana”
Y Jaime Gil de Biedma nos la describe muy bien en “No volveré a ser joven”
Que la vida iba en serio
uno empieza a comprenderlo más tarde
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
marcharme entre aplausos,
envejecer y morir eran tan solo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma,
envejecer, morir
son el único argumento de la obra.

Ayer leí una noticia que me gustó, decía que cada vez hay más personas que se dedican a ”death doulas”, a dar compañía y consuelo a los que se enfrentan a su muerte.
La terminología viene de Doulas, que equivale a asistenta de matrona.
Si para nacer se necesita ayuda, ¿por qué no, en el morir?
Como otras muchas novedades, esto está más extendido en EE. UU., pero llegará….
Y sigo comparando mi cerebro y con el de Manolo Valdés y Rafael Solbes, cual un puzle lleno de emociones y melancolía. Nunca terminaría y es el segundo día que paso la mañana aquí, en este lugar fantasioso y mágico a la vez.

jueves, 1 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego- III-

↬ ¿Y si todo fuera mentira?
↬Todos no caben en mi cabeza
El Efecto Mandela es el recuerdo colectivo de un hecho que nunca se produjo. Se han propuesto varias teorías para explicar las causas de este error compartido, algunas más sensatas que otras.
Dice Iñigo López, que hay muchas cosas desconocidas del funcionamiento de la memoria. Por ejemplo, qué mecanismo crea los falsos recuerdos, esos que parecen tan reales que quienes los experimentan se niegan a aceptar que no son ciertos. Los psicólogos denominan confabulación al proceso inconsciente e individual de crear una narrativa que el autor cree verdadera aunque es falsa. Pero la confabulación es un fenómeno individual.
Los defensores del fenómeno prefieren otras razones más creativas. Por ejemplo, vivimos en un universo creado por una inteligencia artificial que manipula nuestros recuerdos y que estas incoherencias son fallos en la matrix; que estos casos son pruebas de viajeros en el tiempo que alteran el pasado o que demuestran la existencia de universos paralelos donde se encontrarían los recuerdos falsos.
Intento levantarme para trasladarme a otra sala de la exposición y además de no poder, me siento mareada, con vértigos, ganas de vomitar y dolor de cabeza como si fuera rodando en la noria mayor del mundo. Noto debilidad en las piernas y temblor en las manos.
Esta sensación es ya crónica tras estar sentada e inmóvil un rato y especialmente al salir de un coche. Creo que el riego sanguíneo no me llega a la cabeza. Como me ocurre en otras ocasiones, todavía tengo que esperar un rato mientras todo mi ser se desvanece cayendo en un limbo de niebla y oscuridad.
Al cabo de diez minutos de permanecer sentada y con los ojos cerrados, parece que, poco a poco, voy coordinando movimientos, el cerebelo se equilibra y paso a visitar la serie “Guernika”, una interpretación personal del cuadro de Picasso. En él la mujer y la cabeza del soldado se salen del cuadro, todos no caben, la presión es demasiada. En mi cráneo tampoco encuentran ubicación los nuevos habitantes, y saltan fuera, creando unos altercados relacionados con la lentitud de movimientos y una gran descoordinación en los miembros “simétricos” del cuerpo: brazos y piernas (Ataxia)
Tanto horror se nos ofrece a la vista, tan solo amainado por la ventana alta por donde asoman unas nubes que nos recuerdan a Magritte, que nos pasan casi desapercibidos los personajes que entran por la puerta.
Corría el año 69 del siglo pasado y los gerifaltes querían trasladar a España el famoso cuadro del MoMA de Nueva York, donde se encontraba bien resguardado, pero ¿creéis que el mensaje de esta obra era tan ambiguo que pudiera ser manipulado por los mismos que la pintura denuncia? Además, si el cuadro es un producto de la cultura de masas, pierde su carácter transgresor.
El Equipo Crónica descontextualiza a los personajes de Picasso y los recontextualiza en nuevos escenarios con el fin de denunciar el traslado, el auténtico objetivo de la campaña, criticando su instrumentalización y desmontando la versión oficial impuesta por el poder de Franco de que todo estaba bien y el Guernika tenía su sitio en España. El título en concreto es “La Visita” divisándose al fondo las figuras de los personajes en busca del tesoro deseado.
Esto mismo quieren representar, la sociedad en contra del régimen, en otros lienzos como “Este no escapa”, “París dorado” o “Los soldados de Breton” perteneciente a la serie “Policía y Cultura”, conceptos contradictorios pese a que adorna a los soldados con los objetos más variados como los girasoles de Van Gogh, las manzanas de Cezanne, o el perfil de Chagall en “París Dorado”, el ojo de Magritte con sus famosos guantes, junto a varios detalles infinitos de las pinturas de Dalí y la sobriedad de Chirico. En el 1º “Este no se me escapa” juegan con imágenes de Dubuffet y Francis Bacon con un fondo que bien pudiera ser de Antonio Saura. La represión sale a borbotones, no engañándonos con la nueva imagen que nos quería divulgar el Franquismo.
¡¡Aquí están ellos para evitarlo!!
Los autores son hijos de su tiempo, pues cuestionan la capacidad de integración de la pintura en una sociedad capitalista. Por lo tanto, aunque parezca un producto de la sociedad de consumo, detrás de cada lienzo aparecen una serie intenciones que debe interpretar el espectador.
Uno de los pintores referentes de los componentes del Equipo Crónica, el que más les gustaba, era Velázquez aunque siempre quieren resaltar la importancia de la pintura por encima de todo y el juego eterno que se puede sacar de combinar ambos.
Esta vigilancia y represión, que te llevan casi al “mono” de la drogadicción, bien podría ser la vigilancia acérrima de nuestro organismo a toda la serie de corticoides, que por una parte, te producen algo así como un “chute” energético y por otra, debilitan la musculatura corporal y los huesos. Es difícil encontrar la dosis exacta para que cumplan su papel y a la vez, evitar los efectos secundarios. Algunos van fijos en el pack como la cara redondica y el correspondiente ensanchamiento abdominal, acompañados de una ganica de comer nunca conocida, por lo menos por mi parte. Yo ya llevaré 6 o 7 kilos de más…
Siempre hay que dejarlos de tomar poco a poco, bajo la supervisión médica pero cuando te ingresan por Urgencias por baja actividad en las suprarrenales o por transfusiones, ahí sí que pierdes la referencia, y vuelta a empezar a regular los mgs. otra vez.
Esta vez me levanto en cuatro tiempos y, además los conserjes que controlan la exposición me han cedido muy amablemente una silla, con la que tras un breve descanso, me dirijo a una sala circular donde se encuentra la serie “Paredón”.

martes, 30 de mayo de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego-II-

Los Crónica y mi brazo “loco”
Ya me he cansado de hablar del cerebro y deseo cambiar de escenario, así que me lanzo al vacío para llegar al nuevo cuadro, bajo el eslogan: “las estructuras cambian, las esencias permanecen”, perteneciente a la serie: Recuperación.
Seguimos con los Crónica. En este caso, el conjunto es el que configura la narración. Descontextualizan imágenes contemporáneas situándolas junto a las “clásicas” para ofrecernos una composición diferente y, sobre todo, una interpretación y un significado distinto de lo que aparenta.
Contemplo la obra de “El caballero de la mano en el pecho”, originalmente pintada por El Greco, que los Crónica reinterpretan y lo presentan con el brazo derecho escondido debajo de una mesa. En esos momentos siento el temblor en el cuerpo, la inmovilidad del brazo y el descontrol de la mano. Son como los dos episodios previos que tuve al irregular desarrollo craneal que bien pudieron ser dos ataques epilépticos como aviso. ¿Pudiera ser que ese “caballero” hubiera sufrido también estos movimientos involuntarios y de ahí su blanca mano izquierda desapareciendo bajo un fondo siempre negro?
En esta mezcla de valores tradicionales y nuevas tecnologías, en las que los de mi generación ya casi nos perdemos, observamos al conde-duque de Olivares, sin caballo, ¿regenerando a una duquesa de Alba al compás de una batuta. La escena se presenta como si su tronco y abdomen, al igual que yo, estuvieran bajo un mal eterno y a través de estos mecanismos computarizados, se los curaran o más bien le trasplantaran su físico, dejando al descubierto su razonamiento y capacidad de palabra. A su vez, el Conde-Duque al igual que todos los mortales va perdiendo privilegios y honores pero mantiene su dignidad y su punto malicioso y cómplice con el espectador y con nosotras dos. Yo también pierdo libertad física pero puedo suplirlo con mi voluntad y disciplina mientras me sea posible.
Puede sonar a optimismo barato o a manual de autoayuda, pero la neurolingüística es una disciplina centenaria que no solo ha dedicado sus esfuerzos al estudio de la producción del lenguaje desde el cerebro, también a la influencia que la palabra ejerce sobre la mente. Como defendía el psicólogo ruso, Lev Vygotsky en la primera mitad del siglo XX, todas funciones mentales –pero sobre todo el lenguaje- tienen una dimensión interna, mental o computacional, que puede ser estudiada científicamente. Pensamiento y palabra son dos conceptos íntimamente unidos.
Y la eterna pregunta reciente que crea inquietud: ¿Algún día nos dominarán los robots? ¿Será más importante la máquina que el ser humano? ¿Y tendrán memoria?
En el cuadro del Equipo Crónica en el que se ve a uno de las monjes blancos de Zurbarán y parece que este personaje hace memoria observando cómo controla la escena un hombre con la cruz de Santiago, que bien podría ser un policía manejando la situación en la medida en que lo plasmado allí, arrastra una carga cultural, social y política concreta pretendiendo satirizar y desmitificar aspectos de nuestra Historia Contemporánea.
Quiero aclarar que la interpretación de las escenas pictóricas no siempre son las auténticas, sino que algunas son totalmente libres y personales para que vayan caminando juntos en el relato, cerebro-pintura.

lunes, 29 de mayo de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -I-

“Hoy con el Equipo Crónica y esta servidora”
Entrar en una exposición de este trío, al principio perteneció Juan Antonio Toledo, y luego durante muchos años, fue un dúo (Rafael Solbes y Manolo Valdés), llamado “Equipo Crónica”, es como abrirse a un terremoto de sensaciones o bregar en una cascada de sentimientos.
Sus trazos coloristas, sus objetos abigarrados y volando por el lienzo como si fueran collages, nos llevan a recordar nuestros libros de infancia, o más bien de nuestros hijos. ¿Os acordáis de “Buscando a Wally”? Con su observación, nos entran unas ganas locas de desenmarañar este paisaje apocalíptico aunque luego te das cuenta que todo tiene su contexto y su porqué.
Me acurruco en el suelo de la sala de exposiciones, hay un dispositivo de seguridad impresionante, pero aludo a mis mareos y a la necesidad que tengo de tomar datos y apuntes de los cuadros expuestos y parece que los convenzo. Me voy centrando y voy captando que es la historia de los momentos vividos por los pintores de una forma realista pero a la vez irónica, presentando al ser humano contemporáneo a través de imágenes extraídas de los mass-media y de la Historia de la pintura.
En el trasfondo, se advierte una alusión y la realización de múltiples guiños a diferentes artistas actuales de su época y de la conocida como Edad de Oro española (siglos XVI y XVII) creando una mezcla original y dinámica.
Estoy bajo el cuadro que anuncia la Exposición y como si se tratara de “Alicia en el país de las maravillas”, de repente, me siento dentro de él formando parte de su imaginería como un protagonista más. Ya no soy yo. Yo soy como una pirómana de emociones volando de uno a otro.
¿Y por qué esta simbiosis?
Porque mi cerebro funciona así desde hace algún tiempo. Al comenzar me parecieron hechos aislados pero más tarde, recapitulándolos, he captado el proceso de formación de los tumores cerebrales. Así que voy a realizar un paralelismo entre ambos fenómenos en esta locura mañanera.
Es como un viaje errático que parece simular un puro despropósito, una noche oscura envuelta en negras olas, pero también las podemos cambiar por olas envueltas en espuma de luces.
El cuadro se titula “Potenkim” y es exactamente la escena (en realidad, un fotograma) más famosa de la también famosa película del soviético Eisenstein que narra la bajada apresurada de la escalera por parte del pueblo llano, representado por hombres y mujeres que tras una manifestación de protesta, huyen de la represión del ejército del zar. Pero entre ellos, destaca sobre todo, una madre con un carrito en el cual se supone que va un bebé y que descienden vertiginosamente por los escalones. En dicho film se denunciaba la pobreza y miseria en la que vivían las clases populares frente a la riqueza y despilfarro de los zares.
Y yo también me caigo entre ellos, resbalando estrepitosamente por los peldaños de la escalera. Me tropiezo en los bordes, siento un fuerte mareo, y me quedo en algún momento inconsciente. La desorientación se apodera de mí como muestra esta pintura. ¿Qué hacen ahí esos soldados casi de ciencia-ficción a modo de los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Estamos en el año 1968 y la agitación política europea en plena efervescencia. Los enfrentamientos entre policías y manifestantes, generalmente de Bellas Artes, son habituales. La policía vigila, amenaza, agrede. Para evitar la censura del contenido pero a la vez denunciar la represión policial en toda su tragedia, los autores los visten como soldados del ejército con indumentaria de otros países y no con la propia de la dictadura franquista.
Por esta razón la situación española se enmascara bajo la escena del “Acorazado Potenkim” del ya nombrado Eisenstein, revalorizando el arte con nuevas ideas pero nunca siendo complaciente con el orden establecido.
Busco en mi cabeza y me retrotrae al cuadro “Latin lover” de su fase creativa inicial, en el que se transparentan los tumores como crecimiento anormal de las células y el edema líquido producido por la presión de los mismos.
Salto a este cuadro y me encuentro con mi propio retrato. Las tintas son planas, las gamas de color reducidas para vigorizar el MENSAJE.
Rafael Yuste, neurobiólogo, madrileño pero afincado en Nueva York, tiene un objetivo preciso: descifrar los misterios del cerebro, ayudado económicamente por la administración estadounidense a través del programa BRAIN, que en inglés significa cerebro y responde a las siglas Investigación del Cerebro a través del Avance de Neurotecnologías Innovadoras.
Dice Obama, el impulsor del proyecto que es preciso obtener una fotografía dinámica del funcionamiento de nuestro cerebro para entender mejor cómo pensamos, cómo aprendemos y cómo recordamos. Una hipótesis es que haya un grupo de células, posiblemente en la corteza cerebral, que se disparen a la vez. Cuando pensamos o nos acordamos de una cosa, se enciende una llama de actividad cerebral en un grupo de neuronas en distintas partes de la corteza del cerebro.
El mundo es un reflejo de la mente. Puede que el cerebro genere un mudo virtual que es la realidad que cada uno de nosotros ve.
Imaginemos un futuro, que va a venir seguro, en que nos empecemos a comunicar con los teléfonos a través de nuestra actividad cerebral y no sé por qué no va a suceder lo mismo con la neurobiología del porvenir. Estas técnicas van a ser una liberación, van a dar lugar a un nuevo humanismo.
Rafael Yuste es un enamorado de Ramón y Cajal, dice que si no hubiera leído tanto de él, desde joven y animado por su padre, hoy no estaría donde está .
A los pocos años de su muerte, dos matemáticos estadounidenses publicaron un paper que era el comienzo de las redes neuronales. Si Cajal hubiese asistido a eso, hubiera visto que todo encajaba, hubiera sido posible relacionar la gran síntesis que él tenía en su cabeza de todas las partes del sistema nervioso con las posibilidades que dan los circuitos de redes neuronales.
Como homenaje a Ramón y Cajal, en 2005 se realizó una reunión de científicos, organizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Petilla de Aragón, lugar de nacimiento del investigador español. De ahí salió la famosa nomenclatura de Petilla. Esa reunión se puede considerar como precursora de todo el proyecto BRAIN. ( País Semanal)

miércoles, 17 de mayo de 2017

Relato: Carta a una madre

QUERIDA MADRE:
            Sé que esta misiva no llegarás a leerla, a no ser que alguna de tus enfermeras te la descifre. Y aun así no entenderás el significado de las palabras, serán para ti como las piezas de un puzle inescrutable. Tus pensamientos están tan enredados que ni los recuerdos vividos más afectuosos son capaces de hacerte reaccionar, deshaciendo esa enorme madeja que poco a poco se ha ido tejiendo en tu habitual lucidez.
Fragmento de la Virgen cosiendo de Guido Reni
            Cuando estamos contigo y nos miras, tus ojos son los mismos de siempre, su color, su candor, pero no chispean como antes, aunque con ellos quizás nos transmites lo que tus palabras no consiguen. Esos ojos a los que nos agarrábamos cuando de pequeños teníamos miedo, esa mirada que nos arrebujaba contra la desesperanza, que nos transformaba los días más grises en mañanas de primavera, ese destello que hubiéramos detectado entre los mil y un rayos de sol.
            ¿En qué mundos –pienso- se puede mover la mente para que en un momento determinado se pare  y olvide, no solo lo lejano sino lo más cercano y más querido?
 ¿Cómo se puede descoser en tales jirones nuestro cerebro?
Madre, me gustaría recopilar, como en un álbum de fotos, todos los retazos de nuestra historia en común y enseñártelo todas las noches a modo de cuento para que, unido a los sueños, fueras recuperando tu pasado y nunca te  olvidaras de  lo que has sido para nosotros, de lo que has sufrido, pero también de todo lo que has disfrutado
 ¿Te acuerdas?
Estábamos en la posguerra, nuestra casa era pequeña, la pecunia familiar exigua pero nunca tuvimos la sensación de escasez. Tú lo iluminabas todo, lo llenabas de fantasía y hasta la cosa más cotidiana como un paseo bajo los Arcos, nos parecía una fiesta a todos  los  hermanos. Es posible que en algún instante,  veloz como un  relámpago, te sintieses sola, porque el vínculo cohesivo que tenías en tu pueblo, donde la familia es extensa y los vecinos y amigos cercanos, te causara añoranza, esencialmente, cuando compararas todo lo material que te sobraba antes y que ahora te faltaba. Pero nos tenías a nosotros y el afecto familiar te llenaba totalmente, de eso sí  que estoy segura.
La España franquista se estaba resquebrajando, nosotros hablábamos de libertades e igualdades entre la fiebre adolescente que nos imbuía, tú callabas pero tu discurso  se resumía en que la única libertad era la del estudio, única forma de salir adelante y huir de las miserias. Y así fue. Recuerdo tu aliento frente a los exámenes y aunque decías que no entendías ya  muchos temas de los libros, siempre estabas ahí apoyando y sufriendo más que nosotros. Nuestros triunfos eran tuyos también.
¿Me viene a la memoria, cuando me acompañaste al pueblo donde iba a estrenarme como profesional, en un Seat 600 de segunda o tercera mano que me habíais comprado. Decías que te sentías  más segura en la charretera conmigo, aunque se nos quemase el motor -que así fue- que en casa dándole vueltas a mi primera travesía.

 Supuso para mí la primera separación que sufrí conscientemente -la del nacimiento no la sentí- ahora sí que iba a perder la relación simbiótica contigo. Una insoportable soledad me embargó porque ya no me abarcarías cada día con tu mirada, con tu mano en mi hombro ayudándome a seguir, con ese calor que empañaba los cristales y transparentaba mi alma en las tardes invernales. Pero también es verdad que nuestra identidad se construye a través de las pérdidas que vivimos.
Cuando nos oías argumentar sobre la liberación de la mujer, sonreías, apuntabas que tú habías llegado tarde, pero sabes que si no hubiera sido por ti, no estaríamos ahora donde estamos, en la lucha por la igualdad.
¡Qué perspectiva de futuro tuvisteis el papá y tú! Cuando a  los hijos de la mayoría los mandaron enseguida a trabajar, vosotros apostasteis por nuestro futuro.
Gracias por no dejarnos unas yugadas de tierra, sino la posibilidad de saber pescar cada día nuestro pez, tal como dice el refrán chino.
Mamá, diste colorido a nuestra vida aun en las jornadas más  sombrías pues nos hacías reír de nuestras propias pesadillas y nos agrupaste a todos los hermanos como  una piña, para que la fuerza interior explosionara en energía al enfrentarnos al mundo.
Ahora que yo soy madre también, he constatado y valorado más tu tolerancia, tu respeto, tu confianza hacia nosotros a pesar de que no entendieras algunas decisiones y me ratifico, que si de pequeña no concebía la vida sin ti, ahora confirmo rotundamente que sin una madre, huérfanos de amor y sin el referente materno, es imposible vivir.
Desde hace años, una vez al mes, voy a verte con tus nietos. Ellos te escrutan con su mirada, tú los avasallas continuamente para que te dejen jugar, te pones muy contenta porque eligen justamente tu juego favorito, “el escondite”, y así pasas casi toda la hora de nuestra estancia en la Residencia.
Yo, mientras tanto, sentada en un banco bajo un sauce llorón, el árbol que siempre me ha atraído por sus delicadas ramas, trato de analizar qué relación hay entre la búsqueda tan desesperada en encontrar a mis hijos escondidos entre las salvias y el deseo de reencontrarte con tu espíritu olvidado.
¿O lo has encontrado y lo tienes dormido porque te has cansado ya de sufrir y prefieres vivir en ese dulce paraíso infantil? No lo sé, pero te sigo viendo con la felicidad pintada en la boca… feliz.
Y yo…. Orgullosa porque sé que estás ahí dándome fuerzas y ánimos,  y más ahora en que mi situación vital es difícil.
Yo también te quiero.
 ¡!Y siempre vas conmigo¡¡ 

domingo, 14 de mayo de 2017

¡FELIZ ANIVERSARIO!

Hace 36 años -el 13 de mayo de 1981- se modificó el Código Civil declarando que el marido y la

mujer son iguales en derechos y deberes ante la ley. Hasta entonces la ley disponía que el marido debía proteger a la mujer y la mujer debía obedecer al marido.
Es un aniversario que pasa desapercibido pero es la ley más importante que se aprobó en la democracia, ya que fue la primera de otras muchas para lograr la igualdad a nivel legal de mujeres y hombres ¡BRINDO POR ELLA !
¡Ahora tenemos que seguir luchando por la igualdad real, y no permitir que volvamos a perder la legal!
Toda esta lucha tiene que ser con el hombre, siempre.

jueves, 4 de mayo de 2017

El cáncer te cambia la vida, pero… ¿Hay otras vidas?-III-

Fundación Viktor Frankl
Y un Rayo de esperanza
            Por todos los hospitales por los que he pasado debido al cáncer, incluidos los de Pamplona, ya hace más de veinte años de aquello en esas tierras, nunca he encontrado una sección de Terapia y Apoyo Psicológico para el enfermo y para sus familiares, tema que me chocaba y que echaba de menos.
Los padres de los niños de oncología de la Clínica Universitaria de Pamplona, cuando los profes nos quedábamos con ellos, sí que podían ir a hablar a un despacho pero no constaba como tal servicio. No obstante, en estos años se ha avanzado en tomar conciencia de la necesidad de respaldar, especialmente  la faceta de “cuidar al cuidador” para tengan el ánimo alto y la esperanza a flor de piel.
En Valencia, una gran amiga mía de Teruel, psicóloga, ya me habló hace tiempo de una Fundación que hacía no solo voluntariado para estos casos de enfermedad, sino que también realizaba todo tipo de actividades como conferencias, cine-forum, charlas, simposios…
Entre mi hija y mi querida cuñada se dedicaron a buscar algún sitio que nos sirviera a nosotros para relajarnos y desconectar a raticos de esta situación. En ambos casos coincidieron en la misma: la Fundación Víctor Frankl.
Pero ¿quién era este tal Víktor?
Víktor E. Frankl (1905-1997) es uno de los referentes más destacados de la psicología del siglo XX. Doctorado en Filosofía y Medicina por la Universidad de Viena, fundó la logoterapia, denominada la “tercera escuela vienesa de psicoterapia”.
En 1942, en pleno apogeo del régimen nazi, él y su familia fueron hechos prisioneros e internados en campos de concentración. Fue precisamente esta experiencia la que le llevaría a desarrollar su teoría psicológica basada en el existencialismo. Tras sobrevivir al Holocausto, fue profesor de Neurología y Psiquiatría en la Universidad de Viena y obtuvo la cátedra de Logoterapia en la Universidad Internacional de San Diego, California. Fue por todo el mundo difundiendo sus ideas, pronunciando conferencias y obteniendo diferentes galardones, premios y honoris causa.
Escribió numerosos libros de los que el más conocido es el primero: “El hombre en busca de sentido” donde nos relata su experiencia en el campo de concentración que es realmente una lección existencial y no un libro al uso sobre nazis y judíos.
Durante todos esos años de sufrimiento, sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, absolutamente desprovista de todo, salvo la existencia misma. Él, que todo lo había perdido, que padeció hambre, frío y brutalidades, que tantas veces estuvo a punto de ser ejecutado, pudo reconocer que, pese a todo, la vida es digna de ser vivida y que la libertad interior y la dignidad humana son indestructibles. En su condición de psiquiatra y prisionero, Frankl reflexiona con palabras de sorprendente esperanza sobre la capacidad humana de trascender las dificultades,y descubrir una verdad profunda que nos orienta y da sentido a nuestras vidas.
La logoterapia, método psicoterapéutico creado por el propio Frankl, se centra precisamente en el sentido de la existencia y en la búsqueda de ese sentido por parte de la persona, que asume la responsabilidad ante sí mismo, ante los demás y ante la vida. ¿Qué espera la vida de nosotros?
Pues inspirándose en el ejemplo y en las ideas de V. Frankl, esta Fundación valenciana, integrada por voluntarios, todos, de profesiones diferentes: médicos, psicólogos, asistentes sociales, enfermeros, administrativos… trabaja con personas que se encuentran en situaciones difíciles por enfermedad, principalmente por cáncer, aunque también tienen un grupo de Fibromialgia.
 Su función es la de orientar, ayudar, llevar a cabo una serie de actividades como talleres, entrevistas, cursos, Seminarios… peo la esencial es escuchar y acompañar a los pacientes y a sus familiares en el duelo tras un suceso grave, pasando del sufrimiento a la aceptación y a la serenidad.
 Nosotros acudimos los cuatro miembros de la familia a la primera sesión. Por un lado, mi hija y marido asistieron a una terapia grupal con otras personas que se encontraban en una situación parecida y en la que participaban un oncólogo, una psicóloga y una enfermera. En mi caso he mantenido ya dos entrevistas con una psicóloga de forma individual y lo que he captado y pusimos  en común esa noche entre los cuatro, aparte de la amabilidad y del entusiasmo del personal voluntario con que te acogen, con una actitud tan positiva y cercana, es que la mayoría de las personas que acuden a la terapia, se encontraban en la primera fase de la enfermedad y yo ya tengo un amplio “curriculum” anterior y me encuentro casi en la final, en la que la posibilidad de la muerte existe a más corto o largo plazo. Por lo que hay que contemplarla como algo natural y trascendente pero no de forma obsesiva porque si hay vida, hay muerte, y viceversa.

Lo mejor es la dignidad en el vivir y en el morir y si es posible, con una sonrisa.
Yo no tengo miedo a la muerte, tampoco a luchar por la vida, pero  hay días que, como decía Antonio Gala:
 “Son los días de la casa sosegada en que uno lleva luto por sí mismo; en que uno, que era su mejor soporte, gira como el moribundo la cara hacia el muro, y se niega a seguir fingiendo ser el buen enfermo o el buen samaritano. Son los días en que uno recita el hermoso canto de viaje:
“He recorrido las pendientes  que suben y bajan,
 resistí y me fatigué en los días del pasado,
 lo deseé todo y me he despedido ya de la esperanza,
 viví y amé, y ahora he cerrado la puerta”
Son días que transcurren en la oscuridad porque no ha amanecido y tampoco es probable que amanezca
Un método que recomiendan y que aplican es el “mindfulness” basado en la meditación personal, en la conciencia reflexiva sobre sí mismo.
Por supuesto que las actividades de la Fundación no presentan una finalidad lucrativa ya que se “financian” con donativos pero, sobre todo, con el dinero obtenido por la venta de los libros cuya autoría corresponde a Víctor F. Frankl  y también a algunos de sus seguidores, junto a las cuotas que pagan aquellos que se hacen socios o amigos.
Hay que reconocer la labor de estas personas de la Fundación que ceden gratuitamente su tiempo para paliar y aliviar la soledad  en el dolor y en la tristeza de otras personas,  que sufren una angustia vital tras escuchar la palabra cáncer.
Normalmente cuando escribo lo hago de una tirada porque llevo varios días “rumiándolo” y organizándome la estructura del “post” en la cabeza, pero en esta ocasión me había detenido aquí, en este punto.
¿Por qué? Porque ante un puente tan grande me dije: “Pues yo también quiero cambiar de aires y qué mejor que venirme a mi hotel preferido y casa de reposo, el Hospital 9 de Octubre y aquí sigo ingresada en este momento, haciéndome numerosas pruebas, con chutes altos de corticoides y “banquetes vampíricos” y con el objetivo de rebajar la elevada anemia que arrastraba ya antes de ingresar en el hospital y poder seguir con la quimioterapia.
Mientras que el oro rojo entraba por mis venas, pensaba en cuántas personas habían contribuido a ello, unos de forma altruista, otros posiblemente por motivos económicos, pero gracias a estas donaciones se nos salva de la inanición.
No quiero hacer propaganda de los donantes, pero está muy bien que cada vez se vea con mayor claridad la realización de estas donaciones, especialmente en el caso de los órganos que permiten que otras personas vivan. Entiendo a las familias que no quieren y también a las que aceptan que otros vivan gracias a que sus hijos, maridos o hermanos no pueden. Yo, desafortunadamente, no podré donar ni las pestañas. Ojalá que pudiera dar todos mis órganos porque eso implicaría que estoy sana y “camanduleando” por la vida que es algo de lo que más me ha gustado. En estos “duermevelas” que se producen en los hospitales se sueña pero estos sueños, como ocurre siempre, se olvidan a la mañana siguiente, pero el que tuve hace un par de días no se me olvidó y se me quedó grabado en la memoria. En el fondo me pareció maravillosa la vivencia soñada.
Se trataba de una especie de instalación artística, no sé si una mezcla de exposiciones que he visto o inventadas por mi subconsciente. Se encontraba en una sala blanca, grande, rectangular y desde una esquina iban saliendo cubos que se alargaban conforme se acercaban hacia mí. Ahí podía distinguir caras de familiares y amigos que me decían frases o me hacían gestos llenos de complicidad y que yo comprendía, aunque a veces si eran hablados, se oían como un eco lejano o una voz distorsionada, como estas:
-         Querida Carmen…
-         Guerrera de la luz
-         Tú puedes…
-         Mami, te quiero
-         ¡Maña!
-         ¿Qué tal, mamá?
-         Cuídate…
-         UFA
-         Compañera del alma…
-         Amiga mía… y muchísimas más… 
Se acercaban y se alejaban rápidamente era una comunicación directa y sincera, pero… SORPRESA:
 Al final de todas ellas, se vislumbraba a dos personas juntas y eran
ERAN… mis padres, pero ellos no llegaron hasta mí sino que se alejaron un poco. Yo creo que no querían que ocurriera como en la “Conversaciones con Bacon” que yo deseaba que me cogieran de la mano, pero ellos me soltaban, preferían que estuviera aquí. En esta ocasión me hacían gestos de saludo, me lanzaban besos al aire y si yo intentaba acercarme a ellos, se alejaban. ¡Cuánto los echo de menos!
 Aun ahora si tengo algún problema, siempre me imagino que me refugio en su casa como cuando era joven.
 De repente, todo desapareció y me quedé en la penumbra hasta que desvié la mirada hacia la ventana y por las cortinas, aunque era de noche, vislumbré un  rayo de luz, un rayo de esperanza para iluminar, como diría San Juan de la Cruz, la noche oscura del alma.
 Después de todo esto,  ya que puedo escribir, qué puedo decir…
Pues que me parece bien que personajes famosos como Pau Donés o Bimba Bosé hablen del cáncer para que las personas lo vean como algo natural y que no es que afecte según el sexo, dinero o clase social, sino que nos puede tocar a cualquiera. Pero es que estas personas, entre las que me incluyo yo, tienen tantos recursos y apoyos que da vergüenza el que haya tantos otros que carezcan de ellos. A veces, no tienen ni con quien dejar a los hijos para ir a los tratamientos. En estos casos se trata de una desprotección social y esto es una reflexión personal al respecto igual que la eutanasia o el derecho a morir con dignidad.
 Te dicen, hay que  llevar la vida normalizada, la de siempre. Y yo  lo intento día a día también. En el escrito “Alas de la vida” de Carlos Cristos y llevada al cine por Antonio Canet, se recrean los últimos días de este médico que sabía que iba a morir pero mantenía su rutina habitual. Dicen que los corticoides empeoran el genio y sin embargo, a mí me producen ternura y para nada, rabia o hartazgo porque ante esta situación, reflexiono siempre y me digo: “Peor sería que les ocurriera a mis hijos”.
De igual forma, nos ayuda pensar que si te curas, la vida te da una prórroga y hay que saber aprovecharla. A mí me ha dado hasta ahora cuatro y yo misma doy fe de que las he disfrutado aunque existan momentos tristes hay que estar siempre a favor de la vida, hay que vivirla.
“Si no se puede cambiar una situación que produce sufrimiento, lo que sí se puede escoger es la propia actitud”                                        Viktor E.Frankl
Sin olvidar que…
Siempre, siempre,
Más allá, hay un rayo de esperanza