martes, 8 de noviembre de 2016

Conversaciones de interior, más allá del tiempo y del espacio, con Francis Bacon (II)

C.-Algo pillín ya eras, ya… Pero nunca abandonaste tu historia de amor con la vida y el arte.

“Serás amor constante, más allá de la muerte,
serás polvo,
más polvo enamorado” (Quevedo)

Siempre pintaste tus obsesiones pasara lo que pasara. Plasmaste la angustia existencial de tus contemporáneos e hiciste despertar a muchos de la modorra cotidiana.

Y yo ¡cuánto envidio esa vida en este momento! Esa que has llevado desafiando el vértigo de las alturas como si continuamente flotases en el vacío, pareciendo que suspendido en el aire estuvieras bailando al borde del abismo.
¡¡Quién pudiera!! Todos tenemos sueños pero solo algunos viven esos sueños de verdad, y tú lo hiciste.
Chapeau, Francis.
Quién pudiera andar libremente, ser autónoma, avanzar con la cabeza erguida al viento mañanero, ser como una guerrera solo en busca de la luz.

FB.- Yo pensaba cuando era pequeño que el devenir era una especie de Atlántida sumergida en sueños, libre de despropósitos, pero…

C.- Bacon, silencio, creo que me van a inmovilizar y ponerme en una posición para que me alcancen los haces de rayos gamma, o rayos X, no sé ¡qué más da!
Quieren que converjan en los focos metastásicos intracraneales orbitales y en la base de mi cerebro.
Confío en que todo esto sea guiado por imágenes que el personal médico ha tomado previamente llevando los haces de radiación desde diferentes ángulos y planos.
Mira que si me socarran el “coco” ji, ji, ji…
Te cuento un secreto. Soy un poco inconsciente, debería tener más miedo, pero a lo mejor es un mecanismo de defensa para poder soportar la incertidumbre del momento.
Sabes lo que te digo… que es como si tuviera el encefalograma plano, como si no fuera conmigo ¿Será madurez y fortaleza o de poco conocimiento?

FB.- Secreto por secreto. Yo creo que también lo tuve plano en muchos momentos. E incluso creo que me favoreció para curar y restañarme las heridas.¿Sabes cuántas veces pinté a Inocencio X, aquel Giovanni Battista Pamphili, cuya intrigante mirada captó Velázquez para los restos y que jamás pasó una noche en Castel Gandolfo, la residencia de verano del papado?

C.- Ah, sí, lo he leído esta mañana. El lujoso palacio situado a las afueras de Roma con hermosas vistas sobre el lago Albano e infinitos jardines diseñados en parte por Bernini e inaugurado en 1626 por su antecesor el papa Urbano VIII, a cuya familia los Barberini, acusó Inocencio X de apropiarse de los bienes de la Iglesia. El papa Pamphili se convirtió por tanto en el primero de los quince pontífices que desde hace cuatro siglos hasta hoy han renunciado a veranear en Castel Gandolfo. El último ha sido Jorge Mario Bergoglio.

FB.- Lo retraté en más de 50 ocasiones y pese a haber tenido la oportunidad de contemplar esta obra directamente en la Galleria Doria Pamphili durante un viaje en 1954, preferí tener en mi memoria las reproducciones de la pintura y no la original.

C.- ¡¡Un poco rarico ya eres, ya!! Porque donde haya “un auténtico”, que se quiten las copias y fotos, aunque ya tenía entendido que tú trabajabas mucho con este soporte. Pues a mí me “ponen “ los museos, que no veas…

1 comentario:

  1. Ya veo que lo pasas bomba con Bacon.
    Estas segura de que te radian unos tumores o te insuflan ingenio?
    No me extraña que no tengas miedo.tus experiencias más duras las haces reflexiones y creaciones positivas.

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