martes, 13 de junio de 2017

La España vacía. Viaje por un país que nunca fue -II- Sergio del Molino

“Siempre te recuerdo vieja,
nunca te podré olvidar,
eternamente paciente,
Zurciendo la eternidad”
                           José A. Labordeta
            Ríos de letras se han esparcido por los áridos campos desérticos de la despoblación, unos referentes a los Proyectos políticos, otros a base de Literatura pero con un fondo real y lo que se quiere de verdad es que este patrimonio material e inmaterial, no se pierda.
          Pilar Edo y Emilio Benedicto del Centro de estudios del Jiloca han estudiado hasta 260 construcciones de hábitat rural  disperso, desde masadas a caseríos, torres, y ventas de carretera entre el siglo XVIII y 1950 en el Valle del Jiloca,  desde Cella a la desembocadura en el Jalón.

          Las ventas que estaban ligadas al transporte y a la atención de viajeros,  sin olvidar la explotación agropecuaria, podrían volver a tener  un uso turístico y cultural  al encontrarse en parajes naturales de gran belleza y al lado de carreteras y caminos. Alguna de ellas puede verse todavía a la orilla de la carretera  N-234 (Sagunto-Burgos) a su paso por el valle del Jiloca.
       Se apuesta porque se integren como elementos patrimoniales en las numerosa rutas culturales y deportivas que tiene el Jiloca, entre ellas la red  de senderos locales, la ruta del Cid o el camino de la Veracruz.
            Junto a estas reflexiones podemos apuntar también a la Exposición fotográfica “Masadas, Signos”, las 55 imágenes  acompañadas de textos de José Giménez Corbatón que recogen elementos y detalles de distintas masías de las comarcas turolenses de Andorra-Sierra de Arcos y Gúdar-Javalambre y que juntos recomponen los distintos espacios de una única masada.
            “Una historia de perdedores”. El autor de las fotografías, Pedro Pérez Esteban, explica que la muestra ofrece “un relato triste” acerca de estas construcciones, pues habla del éxodo del mundo masovero a la ciudad y del abandono de estos edificios agropecuarios. “Es una historia de perdedores”, señala, al tiempo que recuerda la emoción que despertó en él descubrir “el mundo de supervivencia” que representan las masías, mundo que no se  puede permitir que desaparezca.
 “Masada. Signos”, imágenes de un pasado que se desdibuja de cara al futuro son imágenes que no muestran edificios sino detalles de los mismos, se centran en la esencia de los hogares ya abandonados y en las huellas que sus moradores dejaron. Una vieja colmena, dos sombreros de paja sobre un poyete o unas patas de gallo para ahuyentar el mal agüero… que nos recuerdan las cosas que eran importantes en el día a día de los masoveros.




            Al filo de estas investigaciones, el Centro de Estudios Locales de Alcorisa (CELA) ha desarrollado desde 2012 un proyecto en torno a las masadas y masoveros que ha permitido mostrar la importante actividad que hubo en estos núcleos de población del municipio. Su último trabajo –enero de 2015- que salió a la luz, Recuerdos de un pasado reciente. Catálogo de las masadas de Alcorisa, es  un libro en el que se ha conseguido documentar el patrimonio de estas construcciones, todavía en pie, y que suma un inventario de casi cien masadas del término municipal y alrededores.
            Y por supuesto, no podemos dejar de mencionar el libro “Territorios abandonados. Paisajes y pueblos olvidados de Teruel”, elaborado por dos profesores de la Universidad de Valencia, Luis Romero y Antonio Valera, en el que se recogen a modo de atlas 27 núcleos de población abandonados de la provincia turolense con el propósito de saber si se pueden reanimar, reivindicándolos para la memoria histórica, recogiendo objetos que sus habitantes dejaron en su huida y que son restos y a la vez símbolos de su vida cotidiana. Al mismo tiempo se hacen rutas senderistas para que la gente las pueda realizar y, de paso, conocer más nuestra provincia, dentro de la plataforma ubicada en el Jiloca “SOS Mundo Rural Aragonés”,  mostrar lo que hay y a partir de ello, poner en marcha iniciativas de restauración  o reconversión.
            El trabajo de campo de dos años se traduce en la recogida de un copioso material con más de 2000 fotografías, mapas y documentos varios hallados en los núcleos deshabitados con más de 200 habitantes.
   Especial atención han dedicado a las escuelas con los últimos dibujos y frases de sus moradores, sus pizarras escritas, sus libros, periódicos…que allí se guardaban, embarrados a veces o tirados por el suelo. Su idea es que una vez examinados y analizados por los autores, depositarlos en el Museo Pedagógico de Aragón. Serán pueblos deshabitados pero no quiere decir que sean invisibles.
            Los autores del trabajo dividen los “abandonos” en tres apartados:
1- Por la crisis de la agricultura y la ganadería tradicional, como el pueblo de Cañigral,  en el que yo estuve hace muchos años de monitora en unos campamentos y que presentaba un “vacío total” aunque luego se repoblase con artistas neo-rurales que aprovechando las casas todavía en pie, montaron sus talleres aunque hoy han desaparecido. Cuando volví al cabo de los años para recordar… la tristeza se había apoderado de sus calles,  y la miseria y las pulgas, también porque nos fuimos llenos de ellas ja, ja, ja. Aunque también detectamos el encanto que rodeaba todo el  pueblo con su plaza grande para las fiestas y sus dolinas, obra mágica de la Naturaleza.
            Triste es también la historia de la Casa Grande de Escriche, la Baronía con su grandeza histórica y con el poblado anexo, hoy prácticamente desaparecido.
            2.- Por la crisis industrial o minera como las minas de Portalrubio o la central térmica de Aliaga, una de las mejores muestras de patrimonio industrial de la provincia.
            3.- Por motivos forzosos, al igual que ocurrió con el pantano de Santolea al construirse el pantano que lleva el nombre del pueblo absorbido por sus aguas.
            De los últimos datos que se van dando sobre este tema, el 11 de marzo de 2017, el periódico El País nos sorprendió con un amplio reportaje sobre nuestra provincia bajo el título de “La Laponia española”, “La región de los Montes Universales, entre Teruel y Cuenca, cuenta con una densidad de población menor que Laponia” con fotografías de Kike Para.
            El periodista Nacho Carretero apunta que, según el Instituto Nacional Estadística, el pueblo de Toril en Teruel tiene 16 habitantes censados. Toda una exageración, según dice María Isabel. “Ahora mismo, en el pueblo, somos cuatro”. No es una forma de hablar. Toril cuenta, efectivamente, con cuatro vecinos: Paulina, una mujer de 75 años apoyada en un bastón; María, que mira con desconfianza a los visitantes mientras cierra su chaqueta negra; un chico con un perro marrón que se niega a dar su nombre, y la propia María Isabel, que tiene los ojos azules y la expresión arrugada. Están todos en la placita del pueblo, al lado de la fuente donde van a cargar los bidones del agua. La treintena de casas marrones a sus espaldas están vacías, abandonadas. María Isabel, sentada en el borde de la fuente, estira las piernas y sonríe dirigiéndose a los periodistas: “Habéis llegado al culico del mundo”.
            Toril y sus cuatro habitantes están en la zona más despoblada, más olvidada y más vacía de España.
            Cruzar la Laponia es avanzar a través del silencio. Los únicos ruidos que lo interrumpen provienen de los pájaros, cencerros de algún rebaño o árboles que se mecen al viento. Los pueblos aparecen cada cierto tiempo, distantes unos de otros, pequeños y aislados como si fueran “check points”.
            La mayoría de ellos tiene entre 50 y 200 habitantes. Otros como Toril resisten agarrados un hilo de vida. Siempre puede ser peor. El pueblo que está al lado de Toril, llamado Masegoso, se ha quedado vacío.
            Guadalaviar es uno de los pueblos más grandes de esta zona. Se encuentra a 25 minutos de Toril. Tiene 222 metros censados, 185 de ellos viviendo en el pueblo, 16 en paro, seis niños, cinco bares y un alcalde llamado Rufo Soriano Pérez.
            “La gente joven desaparece”, dice Rufo. “Nosotros mantenemos la escuela porque tenemos cinco niños, que es el requisito mínimo. Hay uno de 12 años, otro de 11 y tres de 4 años. Van todos juntos al colegio”.
            Es un problema que se repite: la tasa de envejecimiento en esta zona es una de las más altas de Europa. El 32% de la región supera los 65 años y al preguntarle por el futuro exclama  mirando hasta que donde le alcanza la vista: “¿El futuro?, se pregunta Rufo, el alcalde de Guadalaviar: Es un asunto muy serio. Lo veo mal. O cambian las cosas o esto se muere”.
Voy a escribir textualmente  el mensaje último desgarrador  de un habitante de Cervera que dejó como testimonio en la casa donde habitaba y que muestra la tristeza e impotencia que les invadía al abandonar su terruño:
  “En el día de hoy se retira de esta zona el pastor Florencio Falcó,
 que ha permanecido en ella 28 años de día y de noche.
 Adiós Cervera querida, yo nunca te olvidaré.
 Lo que de ti nadie quiso, para Florencio bueno fue.
 Viva Cervera, a 22 de octubre de 1992, retirada parcial.
Morir en los montes de Cervera para mí es un honor.
La muerte llega sin dolor (pero) más horrible es vivir aburrido y con depresión”.

  Nota.- Una parte de la información y de los datos que aquí se ofrecen están sacados de Diario de Teruel, El País y El Comarcal del Jiloca

lunes, 12 de junio de 2017

La España vacía. Viaje por un país que nunca fue -I- Sergio del Molino

“¿ Quién te cerrará los ojos tierra,
cuando estés callada?”
                    José A. Labordeta
            Aprovechando que este ha sido el último libro del curso a leer en  el Club de Lectura de la UNED de Teruel, al que sabéis que pertenezco, quiero realizar un breve resumen de él, para luego, en la tercera parte, mostraros la parte vital del tema del libro, que consiste en ir a recorrer estos pueblo, ya medio ,o totalmente abandonados.
            El mismo autor, Sergio del Molino, sostiene que con su literatura quiere escuchar el silencio y que este ensayo sobre la despoblación de España trata sobre todo del silencio.
            Sí, el silencio que percibes cuando vas recorriendo las aldeas, el silencio que aprecias al encontrarte con un paisano que no te ve, pero que sabes  que su cabeza está llena de recuerdos y nostalgias, los  que rumia continuamente para sentirse vivo y no oír el ruido seco y herrumbroso de otra llave errando  la puerta de  casa,  al unísono que el del traqueteo del carro arrastrando a duras penas los pocos arreos que pueda transportar en este viaje a la idealizada ciudad, aunque en su corazón adviertan que es un viaje metafórico a la nada y más tarde al no existir.
            Luego, sí puedo afirmar que cuando logras que salga de sus pensamientos, te va a contar todo eso que tú  quieres escuchar. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?¿De tantos vecinos que había en el pueblo, cuántos están vigilantes todavía aunque sea desde el camposanto? Y él te  hablará y hablará porque tiene ante sí un ser humano con el que puede conversar sobre sus pensamientos más íntimos.
            El autor apunta que: 
“Hay dos Españas, pero no son las de Machado. Hay una España urbana y europea, indistinguible de cualquier sociedad urbana europea, y una España interior y despoblada que ha llamado España vacía La comunicación entre ambas en difícil pero la una no se entiende sin la otra”.
 La confrontación entre una España rural y una España urbana es anterior a la Revolución Industrial y a cualquier éxodo campesino. Viene desde tiempos atávicos. Siempre ha existido desde antaño la lucha entre el pueblo y la ciudad. La civilización frente a la barbarie, lo que se creía más fino contra lo rústico.
            Pero yo lo que me pregunto es  ¿dónde está la verdad en su esencia?
            Recordemos aquel “¿Qué descansada vida la que huye del mundanal ruido y…” de Fray de Luis de León. ¿Y vuelvo a interrogarme:¿ qué es mejor el pueblo o la ciudad?
            Los habitantes de la España vacía se sienten abandonados a su suerte. Ocupa el 53% del territorio pero solo vive el 15´8% de la población y quitando Madrid, solo hay dos ciudades a destacar: Zaragoza y Valladolid. Sueñan con revivir, gracias a los emigrantes, pero la España vacía nunca estuvo llena.
            Soria, Zamora y Teruel ya hace tiempo que pelean por cambiar su destino bajo los lemas “Soria, ya”, “Foro de Zamora” y el famoso “Teruel, existe”, grito por el que ya se le conoce en todo el mundo mundial. Movimiento ciudadano democrático y asambleario de lo cual puedo dar fe en persona de todo ello.
            Aunque ahora hay políticos que se están dando cuenta de este problema, muchos otros les han precedido, como el alcalde del pueblo de Aguaviva (Teruel) que  viajó hasta los confines de Argentina para negociar planes  con las personas que quisieran venir a España. Innumerables pueblos han dado trabajo y casa a inmigrantes a cambio de niños en la escuela o la apertura del teleclub o la tienda del pueblo.
            Actualmente un grupo de profesores de la Universidad de Zaragoza fundó el Instituto Celtiberia de Investigación y Desarrollo Rural con sede en Teruel, integrado por las provincias de Guadalajara, Cuenca, Teruel, Toledo, La Rioja, Burgos y el interior de Castellón y Valencia. Zonas frías la mayoría pero con habitantes fuertes y llenos de energía que son conscientes de que esta sangría humana hace mucho que empezó y nadie lo remedió.
            En la época de la Dictadura franquista se hicieron políticas dirigidas a su abandono, esencialmente con la obsesión por los pantanos en hermosos valles repletos de gente que vivían agarrados a sus terruños, vigilantes de sus ríos y  montes, fuentes inagotables de su supervivencia, ero tuvieron que salir de sus pueblos poco a poco y en silencio porque les faltó trabajo, los expropiaron o la misma ciudad los hizo sucumbir.
            Todos hemos oído anécdotas de los últimos habitantes de estos pueblos, o leído libros como “Tiempo de silencio” de Martín Santos ,  “El disputado voto del Sr. Cayo”, obra de Miguel Delibes llena de verdad y poesía o los “Santos Inocentes”, “Las ratas” u otras de larga trayectoria como “La familia de Pascual Duarte” de Cela.
            Algunas de estas novelas han sido llevadas al cine. Esta semana, por ejemplo, volvieron a pasar “El disputado voto…” por televisión y tengo que decir que me sigue  pareciendo mítica  y tan emocionante como entonces, a pesar de haber pasado décadas desde su estreno.
            La España vacía está presente en los ritos, leyendas y tradiciones  domésticas al igual que en la literatura. Por eso, dice Sergio del Molino que no es un territorio ni  un país, sino un estado mental.
 Y la obra literaria que nos llegó al alma a toda una generación despertando nuestras conciencias fue “La lluvia amarilla” de Julio Llamazares donde se narran las vivencias del último habitante de la aldea de Ainielle.
            También contribuyó a ello en los años 90 del siglo pasado, la serie documental “Un país en la mochila” en la que el protagonista, José Antonio Labordeta, con su socarronería y campechanía recorría los pueblos más perdidos de España, extrayendo de cada uno la belleza más escondida y todo ello con un gran respeto hacia todos los personajes con los que se encontraba, donde  la pobreza y la  dignidad se daban la mano, acariciados por la poesía y autoestima, propias de su sabiduría popular y autodidactas
             Sergio del Molino nos refiere en la historia de las Hurdes, la teoría del aburrimiento, es decir, al vivir en una zona donde no puedes dar rienda suelta a tus capacidades, tu alma se llena de histeria y odio. Este hecho explicaría el crimen del alcalde de Fago, los de Puerto Hurraco o el crimen de Cuenca que llevó a la pantalla Pilar Miró.
            Es lo que él llama la teoría de la “privación sensorial”, la soledad del invierno, las largas tardes sin conversación, la falta de esperanza…
            Haciendo un recorrido por autores, obras y diferentes proyectos y experiencias vividas a lo largo de los años, Sergio del Molino llega a la conclusión de que “la España vacía existe, permanece sin remedio,  siendo imposible ya llenarla. La España vacía se ha vuelto presencia en la España urbana”.
           Ha hecho un ejercicio de indagación en esa herida abierta entre dos construcciones sociales: la gran ciudad, moderna y masificada y la desolación paisajística y demográfica de los pueblos. En concreto, de los pueblos situados en una zona definida del interior peninsular, que él ha denominado “La España vacía”, que está formada por Extremadura, las dos Castillas, Aragón y La Rioja y que contrasta con la otra España, la exterior.
            Y aún se hace otra pregunta ¿es posible que desde las capitales se vea lo rural como algo salvaje, violento y aún sin civilizar? ¿Es, a su vez, el urbanita para los habitantes de los pueblos alguien que ha perdido la pureza de la vida en el campo?
            Podemos considerar el libro-ensayo interesante, con la exposición de una buena ristra  de datos,  con una conexión dudosa entre ellos en algún momento, que luego tú puedes ampliar, pero a veces me ha recordado un tratado de Geografía y tal vez algo deslavazado, perdiéndose por las ramas sin un hilo conductor.
            Nos lleva desde la película “Tierra sin pan” de Buñuel en “Las Hurdes” (sobre si su contenido es real o un montaje parece que todavía hay dudas) hasta los Marineros de la Institución Libre de Enseñanza en las Misiones Pedagógicas pasando por infinidad de aconteceres. Hay momentos en los que nos abruma pero se lee rápido y se puede aconsejar como un documento para entender mejor las dos Españas.

¡¡Demasiada erudición quizá!!

martes, 6 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -VI-

Si perdemos la memoria, ¿qué nos queda?
Veo todo borroso o más bien  líneas que desaparecen, las siento como si fueran muertos vivientes en la noche de las ánimas  corriendo hacia sus tumbas, porque la campana del camposanto acaba de tocar a retirada. Figuras que pierden su volumen a dentelladas, que huyen enmascaradas  a los ojos de los viandantes entre un silencio sepulcral.
 Estos cuadros sin título, realizados con la técnica de pastel, grafito, papel y collage, nos recuerdan también a cuadros míticos como “La libertad guiando al pueblo” de Delacroix, donde adquiriría  el cerebro la guía de nuestra vida, o “La balsa de la Medusa” de Gericault, que sería justo lo contrario, el desastre de la persona ante el desconcierto general en su caminar.
     Si seguimos con las tesis cerebrales, todas estas visiones nos lleva a la pérdida de la memoria, del bagaje cultural que has ido acumulando a lo largo de tu vida, de tus recuerdos, de la imagen de los tuyos…
Es como si el viento huracanado te los arrebatara y te borrara como persona la capacidad de pensar e imaginar… en un intento desesperado de salvarte de “la nada”.
Hace más de 2 000 años, Aristóteles postulaba que nuestros pensamientos requieren de la generación de representaciones internas del mundo exterior; y en ese proceso llegó incluso a distinguir correctamente entre sensación (la imagen que el mundo proyecta sobre nuestras retinas, por ejemplo) y percepción (la interpretación que damos a ese estímulo visual) y cómo esta interpretación llevará finalmente al reconocimiento de los elementos presentes en esa imagen, al recuerdo de todo lo que hemos aprendido relacionado con ellos y, llegado el caso, a la formación de nuevas memorias. Pese a tanta clarividencia, creía que el corazón y no el cerebro era la sede de todas las sensaciones, pasiones e inteligencia. Hay que destacar pues, la estructura dinámica de los distintos circuitos cerebrales y su papel en el aprendizaje y la memoria.
En la peli de Amenábar “Los otros” descubrimos que todo lo que parece pertenecer al feudo de los vivos, es en realidad el reino de los muertos y que todo lo que los personajes ven como apariciones o fantasmas son manifestaciones o puntos de contacto con el mundo de los vivos. La protagonista vive en una falsa verdad alimentada solamente por lo que quiere creer:  que sus hijos están vivos y que ella no los mató. Así que todo lo que confirme su creencia y apacigüe sus emociones será cierto, mientras que lo que amenace su estabilidad emocional y convicciones, por fuerza habrá de ser falso.
Si os habéis dado cuenta, la neurociencia vive un momento crucial con grandes y millonarios proyectos en marcha para simular el funcionamiento del órgano humano más complejo. En este viaje guiado por la computación no hay que olvidar el potencial de las ciencias humanísticas y sociales.
M. A. Delgado sostiene que “lo que los ojos ven y lo que los oídos oyen es lo que la gente cree”. Uno de los retos del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston, es vertebrar el trabajo para ampliar las cualidades humanas desde la memoria y la capacidad de razonamiento a la fuerza física, pasando por todos los sentidos e implantes. Algún día los robots y los humanos se habrán fundido hasta hacerse indistinguibles. ¿Seremos nosotros mismos? Nuestras cabezas y nuestros procesos cognitivos se verán incrementados por las máquinas.
¿Es la hora de robotizar al humano?
¿O de  humanizar al robot?
¡Qué poder tiene el cerebro!
Cualquier roce o presión en su estructura puede producir una visión borrosa aunque tengas unos ojos perfectos, trastornos en el lenguaje aunque tu riqueza de vocabulario sea comparable a la del DRAE, falta de concentración o cambio de carácter y comportamiento, aunque tengas la cabeza perfectamente amueblada.
El médico radiólogo nos avisó de la irritabilidad que acarreaba la toma de corticoides y que había parejas al borde de la separación por la dificultad en la convivencia. Pero yo en ese sentido feliz, más tierna que nunca!! Jijiji…
Y no nos olvidemos del cerebelo que es el órgano que dirige todos los procesos cognitivos y la coordinación de cualquier movimiento. Ese “trocico redondico y arrugado” situado debajo del cerebro que parece que no “pinta” nada.
 Mira, yo  este comportamiento sí que me influye, mi equilibrio se desequilibra cada dos por tres, pareciendo a menudo mi andar y movimientos,  los de una “zombi”.
En estos dos últimos cuadros sin título, es como si la memoria se difuminara y se rompiera a pedazos. No hay continuidad en las imágenes, el viento va despegando y deformando el juego de complicidades e ingenio que habita en nuestro ser, hasta despojarnos de nuestro yo más profundo y humano, de nuestras nostalgias y ganas de seguir o de soñar viajando, aunque a mí esto último no me lo arrebatarán nunca.
Estoy llegando al final de la Muestra de estos pintores, de los cuales dijo Juan Genovés, que también es valenciano:
 “Su pintura es Historia, pero está viva, se sostiene”
Y más adelante proclamó:  “Si Nueva York tiene a Andy Warhol,  Valencia tiene su colectivo artístico de pop-art  con el Equipo Crónica”.
Y a mi final, después de todos los avisos que poco a poco me fue dando mi “coco”, el punto concluyente  fue  la mañana que me levanté y no sabía vestirme, ni comer, ni barrer, ni coser. No sé por qué me dio por probar en esos detalles, cual si fuera Aracne en su atelier de tapices ante la visita de Atenea en “Las Hilanderas”,  o la Ratita Presumida barriendo su casita!! Jajajaja…
Las puertas y paredes se  estrechaban a mi paso, el brazo derecho se me quedaba tras los objetos sin formar parte de mí, y yo deambulaba como alma en pena, por lo que mi ingreso en Urgencias fue inminente y con un tratamiento intenso orientado a los dos tumores cerebrales.
Mientras tanto aquí , ahora,  me he apalancado en un encuadre donde contemplo varias Series a la vez y me temo que solo me moveré cuando nos echen por ser la hora de cierre.
Antes era incapaz de estar un rato seguido sentada, como si los asientos fueran de alfileres, pero ahora podría pasar horas y horas con la mirada en el infinito, pero eso sí, con mi cabeza maquinando a toda velocidad.
Tengo aun tantas cosas que hacer aun!!
Me levanto todos los días antes del amanecer para ver los colores previos rojizos a la salida del sol y los cambios de color del mar  según los reflejos que lo acaricien, los que pueden ir del azul grisáceo al metálico intenso, pasando por toda una gama y variedades, que yo no siendo experta en pinturas, no sabría enumerar pero sí sentir…Hasta que una estela plateada lo sitúa ya en el horizonte de nuestros sueños y delirios.
He ido saltando y mimetizándome con cada una de las pinturas e incluso jugado a adivinar a qué autor pertenecían cada una de las piezas que las componían: Léger, Mondrian, Picasso, Saura, Braque,…. y que los autores las habían dejado aparentemente caer por descuido o pereza, aunque todo pertenece a su idea de mezclar en una combinación crítica y reflexiva el  ayer y el hoy de sus años contemporáneos.
Pero el  juego que más me gusta es meterme en la piel de Buero Vallejo, descender a su “Tragaluz” y observar los pies y piernas que  caminan y no desde un punto estético o erótico, aunque si se tercia…
Sino por captar la energía y libertad en el andar de las personas que pasan, unas con botas, otras con tacones, o con zapatillas de deporte o chanclas…. Qué más da, lo esencial es sentirse que eres independiente,  que haces con tu  tiempo lo que tú decides sin echar mano de nadie….  Como yo también cuando  me sentía la hija del viento.
¡Hija del viento!! Qué bonito me ha quedado…Eh!!
Termino dando una vuelta por todo el recinto, avisan de que es la hora de dar fin, y yo ya llevo muchos datos  memorizados en una síntesis dentro del Programa y esencialmente  los guardados en mi retina.
 Me despido de Rafael y Manolo, el Equipo Crónica y nuestros Andy  Warhol españoles. Siento como si entre nosotros se hubiera trenzado una serie de complicidades  y una corriente de afectos donde hay mucha enjundia vital, teniendo  la percepción de que a partir de ahora ninguno será indiferente al otro.
Y que caminaremos juntos
tejiendo dueños y esperanzas.
                Al ir saliendo, verifico desde una ventana el color verde intenso de los árboles,  el calor y bochorno que amodorra la piel  de los caminantes por las calles inundadas del viento poniente, pero yo tengo siempre el cuerpo frío con varias capas arropándolo,  por lo que no notaré demasiado este cambio repentino de temperatura.
Me voy con la sensación de que al contemplar sus cuadros, se ha  producido  en el interior de mi cerebro una frescura y a la vez unos estallidos de luz,  semejantes al sol intenso de la infancia.
Y me marcho asimismo, evocando para estos herederos del Mare Nostrum, de nuestro azul y luminoso Mediterráneo, el famoso saludo marinero:
“VIENTO LARGO,
MAR  CALMA

Y ESTRELLA CLARA”

sábado, 3 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -V-


“Atención, siempre nos vigilan”
En 1972 hubo unos Encuentros bajo la apariencia de teatrales, en Pamplona, donde se colocaron por diferentes escenarios, lo que dio lugar a risas y enfados del público, esculturas con la técnica de un ninot fallero (muy del gusto de los dos componentes de Crónica, ya que Rafael y Manolo son valencianos). Estas esculturas trajeadas en gris, con bigote y gafas oscuras y a tamaño natural, parecen  casi auténticas en verdad,  personajes reales y sentados, controlando cada uno de tus movimientos y denunciando la falsa libertad que se le quería dar al festival navarro. "Espectador de espectadores”, les denominaron.


Me siento junto a ellos  y los observo, dan miedo.
Cómo pudieron ponerse al servicio del poder y no junto a la gente que se dejaba la piel por unas libertades dentro de una democracia.
Se pretendía así mismo desvelar la cantidad  de policías políticos-sociales que existían en esos momentos de la Dictadura. ¡Sí, esos que siempre estaban en todas las asambleas y manifestaciones de estudiantes, vistiendo de calle  aunque  sus gestos y actitud les traicionaran!
Más tarde, volvieron a repetirlos pero de dos en dos, con lo cual estas “originales figuras” han pasado a la memoria colectiva como una representación viva de lo que fue la falta de libertad de expresión y la gran censura que atenazó a España en esos lúgubres años.
También simularon la técnica del ninot en más pinturas, especialmente las relacionadas con el tema del billar. A mí la que más me impresiona de esta serie, con toda su carga de soledad e inmovilismo, es “El bosque maravilloso”, ambientado con luces y colores propios de la actividad pictórica pero con significado metafórico, donde el azar juega un papel importante en ambas, en el juego y en el creativo arte de pintar, dentro de un desamparo y abandono que hiela el alma.
El azar y el placer son simultáneos al igual que la lucha por la vida y la lucha contra la muerte. ¿Qué es más difícil anímicamente, apostar por la vida o afrontar la muerte previamente con serenidad y autoconfianza?
Atención, antes de tomar esta decisión hay que seguir viajando por lo que falta de ver y lo que se quiere repetir. Cumplir el anhelo de viajar para conocer y acceder a otras culturas. Para reencontrarse consigo mismo, para escudriñar con nuestros propios ojos que el mundo no lo puedes reducir a tu pequeño cubículo, que es grande y rico en matices y diversidades.
Como decía Julia Navarro una noche, allá por el comienzo del milenio:


Viajar es soñar.
No importa dónde ni cómo.
La aventura es salir de la carcasa de la cotidianidad.
Y esto te permite también tu viaje interior.
Todos los lugares tienen una dimensión humana cuando te acercas,
Y los sientes tuyos.
Viajar es salirse de la fila,
perderse por los recovecos aunque no sean los del circuito programado.
San Petersburgo recortada bajo  la primera luz del amanecer,
Abu Simbel bañada bajo el sol implacable de agosto,
 los frescos y acogedores despertares del Pirineo,
la esencia del frio y calor de la España  interior,
o las calles alegres de cualquier ciudad caribeña.
Da lo mismo, lo importante es mirar lo que se tiene delante,
ver, sentir…vivir
Vivir soñando,
viajar con los ojos abiertos.

  Nosotros viajábamos siempre los cuatro juntos y son los recuerdos más maravillosos que conservamos, porque no éramos padres e hijos, sino que tratábamos de formar un buen equipo que sabe organizar y hacer puestas en común.
Y aunque el lienzo al óleo de Rafael y Manolo “La habitación del hotel” nos recordase nostálgicamente a nuestro también querido y admirado Edward Hopper, con su aislamiento social en los grandes páramos desiertos, pensamos y sentimos que las habitaciones las llenábamos de risas, calor y confidencias nocturnas, las que luego tantas veces hemos rememorado.


Cuando ya empezaba la década de los ochenta, intentan recuperar la tensión teórica y cerrar la polémica por la que han venido relajándose  desde el comienzo de la Transición, esa que no convenció a muchos españoles por haber cerrado en un plis-plas las cuatro décadas de la dictadura franquista.
En el 81, Solbes muere y Manolo Valdés continúa con lo que estaban haciendo en esos momentos pero luego se separa de la trama que llevaba el Equipo Crónica para proseguir su itinerario individual con proyectos totalmente diferentes.
Por ejemplo, a  mí me parece maravillosa la “Dama Ibérica” con sus 18 m. de altura, realizada ya, solo, por Valdés y  situada en una rotonda de la Avenida de las Cortes valencianas. Elaborada con 22.000  piezas azules como el Mediterráneo, donde cada una, de 20 cm. en gres cerámico, reproduce a escala el conjunto, obra del también artista Manuel Martín, que trabajó codo a codo con el autor principal y montadas sobre una estructura metálica enorme. Con unos cambios en diferentes azules a lo largo del día según el sol la refleje, que a una le da ganas de llevarse los bocatas de “sobaquillo” muy típicos de la zona levantina e ir tomando  las diversas panorámicas en sus 24 horas. Ja, ja ja,ja…
Sé que en su momento fue también muy cuestionada, pero estéticamente es una joya artística que ahí quedará para que la futuras generaciones no olviden a estos magos del Pop-Art, paisanos suyos. Manolo Valdés la donó a la ciudad como una esfinge egipcia, expresión de su nuevo lenguaje plástico. (El País-13-2-2007)

viernes, 2 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego -IV-

“La muerte te mira de frente”

La serie “El Paredón”, trata de varios lienzos acrílicos con características similares entre ellos, ya que en todos aparece la misma fecha, 27 de diciembre, y el día de la semana que corresponde al día en que el régimen franquista realizó los últimos fusilamientos. El Equipo Crónica homenajea así a las últimas víctimas, para que de verdad lo sean.
Fueron cinco, tres del Frente revolucionario antifascista y Patriótica (FRAP) y dos de ETA. Estas ejecuciones en plena agonía del régimen levantó grandes olas de protestas y condenas contra el gobierno español, no solo en Europa, sino internacionalmente.
La pena capital se abolió por fin en el artículo 15 de la Constitución de 1978.
 Todos los cuadros presentan también una iconografía similar: un muro, una paleta de pintura quebrada en el centro, una franja negra en el ángulo superior izquierda y una figura que lleva tapada los ojos con una especie de rectángulo en negro.
Por supuesto que los muros y las figuras estaban elegidas entre la iconografía del arte de vanguardia: Klee, Tapies, Picasso, Delvaux, Chirico… constituyendo la parte documental de la obra. Y en Paredón III mi amado F. Bacon, que tanto me acompañó en la noche de Halloween.
Voy luchando contra el paredón oncológico pero sabes que el paredón al final te alcanzará. ¿Estoy preparada? ¿Estamos preparados?
¿Por qué nadie nos ha enseñado a defendernos ante los grandes retos vitales?
¿Por qué casi nunca se habla de la muerte como algo que a todos nos sucederá?
¿ Por qué a los médicos les cuesta tanto explicarte todo con claridad y la verdad por delante?
Yo llevo siempre mi libretica con mis dudas para que no se me olvide nada, y a veces me dicen
"Empieza con el examen ya a ver si sé todas las respuestas”
Puedo decir que nunca se ha molestado nadie por ello, aunque yo también he intentado echarle gracia y salero.
Últimamente sí que me van diciendo incluso fechas más acertadas aunque siempre jugando con el azar y basándose en el aspecto mío, tanto vistiendo como hablando y sonriendo, sin dejar rendijas al victimismo y a mí por qué.

Cuando en bachiller estudié a fondo dos obras de Calderón de la Barca, ”La vida es sueño” y “El gran Teatro del Mundo” me impresionaron muchísimo, porque te plantea cuál es la vida real, la del sueño o cuando va a palacio Segismundo como rey.
¿Y cuál es la verdadera, la que representas en el teatro o cuando te despojas de los atavíos de tu personaje en el escenario?
Tenemos, quienes vivimos,
una vida que es vivida
y otra vida que es pensada,
y la única en que existimos
es la que está dividida
entre la cierta y la errada.
Fernando Pessoa
Ante ella, ante la muerte, hay que estar al tanto no solo la persona que se va, sino también los que se quedan.
Es tan duro seguir día día sin ellos, a los que tanto has querido!!
Recuperar el brillo de la sensualidad y sensibilidad inherentes a aquello que es corpóreo!!
La muerte es un desafío singular que no todo el mundo puede superar sin que se les queden girones de su alma en el camino.
Juan José Millas escribe en una de sus columnas:
”Vivimos simultáneamente entre el útero de nuestra madre y en el ataúd. Estamos vivos y muertos a la vez y somos felices o y desdichados de forma simultánea también, pero esto nos crea una angustia de tal magnitud que nos inventamos que “la parca” igual no existe para nosotros y se mantiene en la sombra como si no hubiera mañana”
Y Jaime Gil de Biedma nos la describe muy bien en “No volveré a ser joven”
Que la vida iba en serio
uno empieza a comprenderlo más tarde
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
marcharme entre aplausos,
envejecer y morir eran tan solo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma,
envejecer, morir
son el único argumento de la obra.

Ayer leí una noticia que me gustó, decía que cada vez hay más personas que se dedican a ”death doulas”, a dar compañía y consuelo a los que se enfrentan a su muerte.
La terminología viene de Doulas, que equivale a asistenta de matrona.
Si para nacer se necesita ayuda, ¿por qué no, en el morir?
Como otras muchas novedades, esto está más extendido en EE. UU., pero llegará….
Y sigo comparando mi cerebro y con el de Manolo Valdés y Rafael Solbes, cual un puzle lleno de emociones y melancolía. Nunca terminaría y es el segundo día que paso la mañana aquí, en este lugar fantasioso y mágico a la vez.

jueves, 1 de junio de 2017

Entre “descerebrados” anda el juego- III-

↬ ¿Y si todo fuera mentira?
↬Todos no caben en mi cabeza
El Efecto Mandela es el recuerdo colectivo de un hecho que nunca se produjo. Se han propuesto varias teorías para explicar las causas de este error compartido, algunas más sensatas que otras.
Dice Iñigo López, que hay muchas cosas desconocidas del funcionamiento de la memoria. Por ejemplo, qué mecanismo crea los falsos recuerdos, esos que parecen tan reales que quienes los experimentan se niegan a aceptar que no son ciertos. Los psicólogos denominan confabulación al proceso inconsciente e individual de crear una narrativa que el autor cree verdadera aunque es falsa. Pero la confabulación es un fenómeno individual.
Los defensores del fenómeno prefieren otras razones más creativas. Por ejemplo, vivimos en un universo creado por una inteligencia artificial que manipula nuestros recuerdos y que estas incoherencias son fallos en la matrix; que estos casos son pruebas de viajeros en el tiempo que alteran el pasado o que demuestran la existencia de universos paralelos donde se encontrarían los recuerdos falsos.
Intento levantarme para trasladarme a otra sala de la exposición y además de no poder, me siento mareada, con vértigos, ganas de vomitar y dolor de cabeza como si fuera rodando en la noria mayor del mundo. Noto debilidad en las piernas y temblor en las manos.
Esta sensación es ya crónica tras estar sentada e inmóvil un rato y especialmente al salir de un coche. Creo que el riego sanguíneo no me llega a la cabeza. Como me ocurre en otras ocasiones, todavía tengo que esperar un rato mientras todo mi ser se desvanece cayendo en un limbo de niebla y oscuridad.
Al cabo de diez minutos de permanecer sentada y con los ojos cerrados, parece que, poco a poco, voy coordinando movimientos, el cerebelo se equilibra y paso a visitar la serie “Guernika”, una interpretación personal del cuadro de Picasso. En él la mujer y la cabeza del soldado se salen del cuadro, todos no caben, la presión es demasiada. En mi cráneo tampoco encuentran ubicación los nuevos habitantes, y saltan fuera, creando unos altercados relacionados con la lentitud de movimientos y una gran descoordinación en los miembros “simétricos” del cuerpo: brazos y piernas (Ataxia)
Tanto horror se nos ofrece a la vista, tan solo amainado por la ventana alta por donde asoman unas nubes que nos recuerdan a Magritte, que nos pasan casi desapercibidos los personajes que entran por la puerta.
Corría el año 69 del siglo pasado y los gerifaltes querían trasladar a España el famoso cuadro del MoMA de Nueva York, donde se encontraba bien resguardado, pero ¿creéis que el mensaje de esta obra era tan ambiguo que pudiera ser manipulado por los mismos que la pintura denuncia? Además, si el cuadro es un producto de la cultura de masas, pierde su carácter transgresor.
El Equipo Crónica descontextualiza a los personajes de Picasso y los recontextualiza en nuevos escenarios con el fin de denunciar el traslado, el auténtico objetivo de la campaña, criticando su instrumentalización y desmontando la versión oficial impuesta por el poder de Franco de que todo estaba bien y el Guernika tenía su sitio en España. El título en concreto es “La Visita” divisándose al fondo las figuras de los personajes en busca del tesoro deseado.
Esto mismo quieren representar, la sociedad en contra del régimen, en otros lienzos como “Este no escapa”, “París dorado” o “Los soldados de Breton” perteneciente a la serie “Policía y Cultura”, conceptos contradictorios pese a que adorna a los soldados con los objetos más variados como los girasoles de Van Gogh, las manzanas de Cezanne, o el perfil de Chagall en “París Dorado”, el ojo de Magritte con sus famosos guantes, junto a varios detalles infinitos de las pinturas de Dalí y la sobriedad de Chirico. En el 1º “Este no se me escapa” juegan con imágenes de Dubuffet y Francis Bacon con un fondo que bien pudiera ser de Antonio Saura. La represión sale a borbotones, no engañándonos con la nueva imagen que nos quería divulgar el Franquismo.
¡¡Aquí están ellos para evitarlo!!
Los autores son hijos de su tiempo, pues cuestionan la capacidad de integración de la pintura en una sociedad capitalista. Por lo tanto, aunque parezca un producto de la sociedad de consumo, detrás de cada lienzo aparecen una serie intenciones que debe interpretar el espectador.
Uno de los pintores referentes de los componentes del Equipo Crónica, el que más les gustaba, era Velázquez aunque siempre quieren resaltar la importancia de la pintura por encima de todo y el juego eterno que se puede sacar de combinar ambos.
Esta vigilancia y represión, que te llevan casi al “mono” de la drogadicción, bien podría ser la vigilancia acérrima de nuestro organismo a toda la serie de corticoides, que por una parte, te producen algo así como un “chute” energético y por otra, debilitan la musculatura corporal y los huesos. Es difícil encontrar la dosis exacta para que cumplan su papel y a la vez, evitar los efectos secundarios. Algunos van fijos en el pack como la cara redondica y el correspondiente ensanchamiento abdominal, acompañados de una ganica de comer nunca conocida, por lo menos por mi parte. Yo ya llevaré 6 o 7 kilos de más…
Siempre hay que dejarlos de tomar poco a poco, bajo la supervisión médica pero cuando te ingresan por Urgencias por baja actividad en las suprarrenales o por transfusiones, ahí sí que pierdes la referencia, y vuelta a empezar a regular los mgs. otra vez.
Esta vez me levanto en cuatro tiempos y, además los conserjes que controlan la exposición me han cedido muy amablemente una silla, con la que tras un breve descanso, me dirijo a una sala circular donde se encuentra la serie “Paredón”.